Caminando, así lo conocí. En un barrio de Quilmes, triste y color gris. Él estaba rodeado de chapas, lo buscaba sin pensar. Por las noches, por las madrugadas, lo buscaba sin pensar. La primera cita no hubo tanto que insistir, con un ramo de veinte pesos lo invité a salir. Viernes, Sábado solíamos estar, con el tiempo te aseguro que me estuve por casar!
Me gustan tus blogs
ResponderEliminarUn saludo :)